TALLAR EL PODER LAS FORMAS DUALES Muy distintas culturas se han planteado estas mezclas imaginarias que han Ilegado a convertirse en mitos, en leyendas, en contenidos religiosos, en ornamentos rituales, o en expresion artística. En el mundo "real" de los hombres, los caballos, los toros, los pájaros, las armas o las sillas, se colaron para siempre seres de un mundo paralelo: el minotauro (cabeza de toro y cuerpo de humano), el centauro (torso de hombre y cuerpo de caballo), la esfinge, (cuerpo de león, alas de ave, cabeza y pecho de mujer), el grifo (mitad león, mitad águila), el pegaso (caballito con alas). Gaudi crea en la forma escultórica los seres duales: hombre perro; perrohombre; hombre silla; silla andrógino. Desde un cuerpo de perro, salchicha, doberman, egipcio, o tal vez "callejero", nos mira un rostro humano. El espacio del cuerpo se comparte: el hombre se acerca a su reino animal y al perro se le incluye en el cuerpo del hombre (¿del amo? ¿del "mejor amigo" del perro?). Se le pone a compartir, mucho más explícita a intimamente que en la vida.cotidiana de muchos canes, la proximidad del humano. Perro y hombre comparten el mismo espacio, y aproximan uno a otro sus poderes. Que el perro y el amo Ilegan a parecerse, se dice. Que hay perros que tienen cara de gente y gente que muestra cara de perro. Que el hombre se parece también a sus objetos, o que puede unificar en una mirada uno de sus objetos predilectos con su animal preferido: silla perro. Silla con cabeza de perro. Silla inútil para sentarse porque el respaldo es una escultura de bulto sobre la que la espalda no puede apoyarse. Silla perro que es a la vez silla andrógina: silla con suave falda y silla con cabeza de perro bravo y "masculino". Otra silla es mujer estilizada (obra "Perro con mujeres"): respaldo con senos; patas con rodillas y muslos torneados. Una de ]as caracteristicas de estos seres duales de Gaudi, como de muchos seres ambiguos inventados por la cultura (desde el centauro al basilisco, desde el minotauro al unicornio) es el intercambio de propiedades de uno a otro ser. Y, en ese intercambio, es de particular interes el que se refiere a la fiereza o la suavidad de los nuevos seres engendrados. Parece que al elegirse la parte superior (rostro incluido) del humano y la parte inferior del animal, el nuevo ser dual se humaniza, se suaviza, sus poderes se adivinan mas sutilmente, se camuflan o se intelectualizan (el hombre sabe disfrazar sus poderes), como sucede en el Centauro o la Esfinge, y que, por el contrario, cuando la cabeza y torso son animales y la parte inferior es de hombre, el nuevo ser ratifica su "bestialidad", "animalidad", "fiereza", como sucede con el minotauro. Y aquí poder es fuerza: garra y colmillo. En las obras de Gaudi, cabe sin embargo la pregunta son más fieros unos perros perros que estos con cara de hombres? ¿en que dirección se han encaminado estos seres, hacia la hominidad o hacia la animalidad? Aquí ¿el perro se humaniza, suavizándose, o el hombre se bestializa, endureciéndose? ¿Como se nos presentan estas ideas frente a "Perro que Mira de Lado" y a "Perro con Cara de Diablo", por ejemplo? El poder, en los nuevos seres creados, es una fuerza ambigua, a veces elusiva. Pero existe. EL ARTISTA OBSERVA El ser perros (ser de "abajo") obliga a que muchas de estas esculturas dirijan su mirada hacia arriba ("Perro Egipcio", "Perro Largo", "Perro con Tetas"). Lo que ya los ubica. Los prefigura. Les da un carácter. De pequeño que mira a grande. De bajo que mira a alto. De menor hacia mayor. De raza animal¬humana a raza humana (el espectador, el autor). Unas pocas de estas formas híbridas "miran" a nivel. De frente. De tu a tu. En general las expresiones son tristes, expectantes, inquisitivas (de abajo hacia arriba). Pocas veces el ser pequeño que mira al grande ofrece aquí una mirada retadora, desafiante. El poder y los poderes no se manifiestan tanto por el tamaño, o por la posición (de abajo hacia arriba) sino por el gesto, el músculo, la mezcla misma de animal y humano, las transiciones de la forma. El poder no es permanente sino mudable. EL ARTISTA HACE FORMA Formas cerradas o abiertas. Tensas o reposadas. Alargadas o recogidas. Debiles o poderosas. ESCULTURA QUE ES TALLA EN MADERA A veces, como en "Perro Egipcio" la madera está tan trabajada en superficie, tan ocultados los cortes y junturas, tan matizado el oscuro color y tan intenso el brillo, que se aleja la escultura de la calidad de la madera y evoca algún vaciado en bronce. Otras veces, la mayoría, las piezas muestran mas claramente los cortes, las junturas, los poros y texturas del material, sus vetas. Las tintas mas claras dejan ver mejor la madera que aquí se muestra como tal, que se alegra de ser madera. DEL PLANO AL VOLUMEN TALLADO. DEL ANONIMATO A LA PERSONALIZACION. Es interesante observar en los últimos años como se fue dando un proceso desde los seres en grupo, mas anónimos, hasta seres mas individuales. Desde formas volumétricas menos talladas o desde esculturas planas hasta otras mucho más detalladas, contorsionadas, dinámicas, musculadas. Así, podemos ir viendo como el anonimato se relacionaba bien tanto con el bulto simple, no muy tallado, como con el aplanamiento de la forma. Los seres anónimos, "masivos", se identificaban bien con la escasa talla, la lisura, el desdibujamiento del rostro, la semejanza o exactitud con cada uno de los otros del grupo. El anonimato es aplanante. En la medida en que se incorporó más la talla, con ella se perfilaron, se precisaron, se detallaron los rasgos, los rostros, los músculos; las fisonomías individuantes, las especificaciones corpóreas. El hombre dejó de ser plano y liso, o dejó de ser volumen simple y redondo, para pasar a ser volumen tallado y precisado. Dejó de ser masa, grupo, colectivo, anónimo y pasó a ser el, individuo, característico, preciso, uno. Si una de las temáticas de Gaudi era la del anonimato del colectivo frente a la individualidad, es necesario recordar que su otro gran tema es el del poder, los poderosos y los sumisos, los agresores y los agredidos. Procesos que no solo incorporan una personalización del personaje aun en la hibridez y el zooantropomorfismo, que no sólo incorporan una nueva tematización, sino también un enriquecimiento en el saber escultórico, una progresiva complejidad técnica y formal, una mayor presencia del saber académico corporal en tanto saber de anatomía, de musculatura, de volumetría armada por esqueleto y músculos, de exteriorización formal de un cuerpo animal con sus razones internas y sus tensiones. Hay ahora una sutileza mayor, pues, en el arte de la talla como detalladora, profundizadora, caracterizadora, con formadora. Los animales de Gaudi se están apersonando del espacio. Son formas que, ahora, aun más que antes, vienen a desplegar su poder.
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