TALLAR EL PODER
Maria Elena Ramos
Textos catálogo: De las maneras de ser perro
Galería Freites. Caracas, Abril- Mayo 1987

LAS FORMAS DUALES

Con su experiencia directa, con el contacto que tiene con el mundo por sus cinco sentidos, el hombre conoce las formas de las cosas y los seres: como es un hombre, una piedra, un perro, una silla. Pero lejos esta de conformarse con que cada cosa es solo cada cosa, asíi como lo dicen los sentidos. Utiliza su memoria y sus conocimientos empíricos, sensoriales, para enriquecerlos en su imaginación, sus sueños, sus ensueños, sus fantasías. Si la experiencia le dice la forma de un hombre y la de un perro y además le dice que cada uno es un ser diferente, la imaginación puede mezclar tales formas: hombrecabeza de perro o perro cabeza dehombre. Y crear así nuevos seres, "híbridos", "zooantropomorfos", "duales". Para algunos son "monstruos", "espantosos engendros". En otro sentido son la necesidad de la imaginación del hombre de reinventar nuevos seres desde los ya conocidos.

Muy distintas culturas se han planteado estas mezclas imaginarias que han Ilegado a convertirse en mitos, en leyendas, en contenidos religiosos, en ornamentos rituales, o en expresion artística. En el mundo "real" de los hombres, los caballos, los toros, los pájaros, las armas o las sillas, se colaron para siempre seres de un mundo paralelo: el minotauro (cabeza de toro y cuerpo de humano), el centauro (torso de hombre y cuerpo de caballo), la esfinge, (cuerpo de león, alas de ave, cabeza y pecho de mujer), el grifo (mitad león, mitad águila), el pegaso (caballito con alas).

Gaudi crea en la forma escultórica los seres duales: hombre perro; perrohombre; hombre silla; silla andrógino. Desde un cuerpo de perro, salchicha, doberman, egipcio, o tal vez "callejero", nos mira un rostro humano. El espacio del cuerpo se comparte: el hombre se acerca a su reino animal y al perro se le incluye en el cuerpo del hombre (¿del amo? ¿del "mejor amigo" del perro?). Se le pone a compartir, mucho más explícita a intimamente que en la vida.cotidiana de muchos canes, la proximidad del humano. Perro y hombre comparten el mismo espacio, y aproximan uno a otro sus poderes. Que el perro y el amo Ilegan a parecerse, se dice. Que hay perros que tienen cara de gente y gente que muestra cara de perro. Que el hombre se parece también a sus objetos, o que puede unificar en una mirada uno de sus objetos predilectos con su animal preferido: silla perro. Silla con cabeza de perro. Silla inútil para sentarse porque el respaldo es una escultura de bulto sobre la que la espalda no puede apoyarse. Silla perro que es a la vez silla andrógina: silla con suave falda y silla con cabeza de perro bravo y "masculino". Otra silla es mujer estilizada (obra "Perro con mujeres"): respaldo con senos; patas con rodillas y muslos torneados.

Una de ]as caracteristicas de estos seres duales de Gaudi, como de muchos seres ambiguos inventados por la cultura (desde el centauro al basilisco, desde el minotauro al unicornio) es el intercambio de propiedades de uno a otro ser. Y, en ese intercambio, es de particular interes el que se refiere a la fiereza o la suavidad de los nuevos seres engendrados. Parece que al elegirse la parte superior (rostro incluido) del humano y la parte inferior del animal, el nuevo ser dual se humaniza, se suaviza, sus poderes se adivinan mas sutilmente, se camuflan o se intelectualizan (el hombre sabe disfrazar sus poderes), como sucede en el Centauro o la Esfinge, y que, por el contrario, cuando la cabeza y torso son animales y la parte inferior es de hombre, el nuevo ser ratifica su "bestialidad", "animalidad", "fiereza", como sucede con el minotauro. Y aquí poder es fuerza: garra y colmillo. En las obras de Gaudi, cabe sin embargo la pregunta son más fieros unos perros perros que estos con cara de hombres? ¿en que dirección se han encaminado estos seres, hacia la hominidad o hacia la animalidad? Aquí ¿el perro se humaniza, suavizándose, o el hombre se bestializa, endureciéndose? ¿Como se nos presentan estas ideas frente a "Perro que Mira de Lado" y a "Perro con Cara de Diablo", por ejemplo? El poder, en los nuevos seres creados, es una fuerza ambigua, a veces elusiva. Pero existe.

EL ARTISTA OBSERVA

Para un artista que inventa, que sobrepone una a otra forma, que rompe el íimite entre lo real y lo imaginario, que mezcla a voluntad y produce encuentros "imposibles", no todo es libertad de invención, imaginación abierta. Un intenso proceso de observación previa es necesario. Observar a la gente, sus facciones, expresiones, gestos. Sus parecidos. Tomar notas, arriesgarse a tomar una fotografía a cualquiera, en cualquier calle, en cualquier instante. Como camina la gente, como se yergue o se achica, como se adelanta o reposa. Como posee o agrede. Como determina y se impone. Como alza su lomo un pastor alemán o como es altiva y arqueada la espalda de un perro egipcio. Como la actitud corporal, la gestualidad expresan la interioridad, la fiereza, el amor, o el desgano. Y como todo ello puede Ilegar a con formar una imagen plástica, orgánica, articulada y significativa.

El ser perros (ser de "abajo") obliga a que muchas de estas esculturas dirijan su mirada hacia arriba ("Perro Egipcio", "Perro Largo", "Perro con Tetas"). Lo que ya los ubica. Los prefigura. Les da un carácter. De pequeño que mira a grande. De bajo que mira a alto. De menor hacia mayor. De raza animal¬humana a raza humana (el espectador, el autor). Unas pocas de estas formas híbridas "miran" a nivel. De frente. De tu a tu. En general las expresiones son tristes, expectantes, inquisitivas (de abajo hacia arriba). Pocas veces el ser pequeño que mira al grande ofrece aquí una mirada retadora, desafiante. El poder y los poderes no se manifiestan tanto por el tamaño, o por la posición (de abajo hacia arriba) sino por el gesto, el músculo, la mezcla misma de animal y humano, las transiciones de la forma. El poder no es permanente sino mudable.

EL ARTISTA HACE FORMA

Aquí vamos a ver como la forma se transforma según las posiciones: se exacerba, se simula, se distorsiona, se descubre, se exalta. Como una forma se alarga, se enrosca sobre sí misma, se contorsiona, se extiende, se crece. Como las formas de los seres duales de la metamorfosis, la hibridez, el mimetismo, la mutacion son por naturaleza la forma trans formacion: una forma que se disuelve en otra, que se encuentra en otra, que se "forma" por otra o dentro de otra. Una forma que, desde su propio poder, construye a otra. Perroshombres de cuerpos largos y altos. Con mucho vacío entre vientre y piso. Estirados, cabeza erguida y cola alzada. Rectos y erectos. ("Perro Egipcio"). Perros hombres echados, o cargados de lomo, formas semicerradas, envolventes. ("Perro que Mira de Lado", "Perro con Cara de Diablo"). Perros hombres largos, ventrudos, chatos, con poco espacio entre vientre y piso. Forma para enfatizar lo bajo, lo pequeño, to achatado. Forma esfinge de pata extendida y cabeza que gira hacia abajo. Rocogimiento y majestuosidad. Forma exaltada y a la vez envuelta sobre sí misma. ("Perro Enrollado").

Formas cerradas o abiertas. Tensas o reposadas. Alargadas o recogidas. Debiles o poderosas.

ESCULTURA QUE ES TALLA EN MADERA

Gaudi hace escultura en madera. Caoba, samán, cedro. Aquí la madera es musculatura "armada" por osamenta. La madera es tensión formal, espacial, y es tallada para dar el tema: rostro, gesto y pezuña. Madera es también la veta, que se transparenta bajo tintas y pátinas de colores (verdes, rojos, amarillos, pardos). Madera es juntura, unión, emparejamiento y torsión.

A veces, como en "Perro Egipcio" la madera está tan trabajada en superficie, tan ocultados los cortes y junturas, tan matizado el oscuro color y tan intenso el brillo, que se aleja la escultura de la calidad de la madera y evoca algún vaciado en bronce. Otras veces, la mayoría, las piezas muestran mas claramente los cortes, las junturas, los poros y texturas del material, sus vetas. Las tintas mas claras dejan ver mejor la madera que aquí se muestra como tal, que se alegra de ser madera.

DEL PLANO AL VOLUMEN TALLADO. DEL ANONIMATO A LA PERSONALIZACION.

Gaudi comenzó trabajando, a fines de los años setenta, cuerpos humanos en madera. Con muy poca talla aparecían, hasta los primeros años ochenta, sus niños de volúmenes redondos, o su pareja en la que la mujer era un volumen sin cara, un cuerpo anónimo poseído por la poderosa mano del hombre. Posteriormente fue incorporando la talla por uno de los lados del objeto, creando altos relieves, o cuerpos humanos y sillas planas hechas "en perspectiva" para asemejar profundidad. Insistió en el cuerpo humano repetido, casi serial. En la familia, el grupo, la masa humana, la cola, el tumulto. En estos años Gaudi ha manejado la temática de lo masivo, lo grupal, de un cierto anonimato en la semejanza y des identificación de los humanos. La mujer sin rostro propio y el hombre plano y en serie, eran problemas tematicos y formales de esos años.

Es interesante observar en los últimos años como se fue dando un proceso desde los seres en grupo, mas anónimos, hasta seres mas individuales. Desde formas volumétricas menos talladas o desde esculturas planas hasta otras mucho más detalladas, contorsionadas, dinámicas, musculadas.

Así, podemos ir viendo como el anonimato se relacionaba bien tanto con el bulto simple, no muy tallado, como con el aplanamiento de la forma. Los seres anónimos, "masivos", se identificaban bien con la escasa talla, la lisura, el desdibujamiento del rostro, la semejanza o exactitud con cada uno de los otros del grupo. El anonimato es aplanante. En la medida en que se incorporó más la talla, con ella se perfilaron, se precisaron, se detallaron los rasgos, los rostros, los músculos; las fisonomías individuantes, las especificaciones corpóreas. El hombre dejó de ser plano y liso, o dejó de ser volumen simple y redondo, para pasar a ser volumen tallado y precisado. Dejó de ser masa, grupo, colectivo, anónimo y pasó a ser el, individuo, característico, preciso, uno. Si una de las temáticas de Gaudi era la del anonimato del colectivo frente a la individualidad, es necesario recordar que su otro gran tema es el del poder, los poderosos y los sumisos, los agresores y los agredidos.

La talla permitió organizar las diferencias de la individualidad: la mujer musculosa, el perro echado, el animal erguido, la silla humanizada, la actitud de agresión o dolor. La talla y la contorsión, la juntura de una y otra madera, permitieron la expresión de gestos y sentimientos, de poses y ocupación de espacio. Y, con todo esto, no resulta paradójico decir que en su proceso Gaudi, a pesar de ir pasando desde seres humanos hasta seres animalizados, fue también pasando desde seres masivos, aplanados y anónimos hasta seres mucho más "personales", expresivos a intensos. Seres mas capaces de voluntad de abarcar, de voluntad de tener, de voluntad de ejercer su poder. Se pasó entonces desde la idea mas general de " lo humano" o " lo animal" hasta la mas precisa de tamaño, gesto, color, musculatura, actitud corporal, "raza", etc. Y desde el grupo, el conjunto, la reunión, la espacialidad compartida, hasta la forma sola, centradora, única; o hasta la casi única forma que se resuelve en pareja.

Procesos que no solo incorporan una personalización del personaje aun en la hibridez y el zooantropomorfismo, que no sólo incorporan una nueva tematización, sino también un enriquecimiento en el saber escultórico, una progresiva complejidad técnica y formal, una mayor presencia del saber académico corporal en tanto saber de anatomía, de musculatura, de volumetría armada por esqueleto y músculos, de exteriorización formal de un cuerpo animal con sus razones internas y sus tensiones. Hay ahora una sutileza mayor, pues, en el arte de la talla como detalladora, profundizadora, caracterizadora, con formadora. Los animales de Gaudi se están apersonando del espacio. Son formas que, ahora, aun más que antes, vienen a desplegar su poder.


   
 
Regresar al menú de textos