LA GENTE DE GAUDI ESTE
Lenelina delgado
Diario El universal. Abril 1982

Cuando se ven sus obras, principalmente sus robustos personajes, sus figuras rígidas talladas sobre una sola cara de la pieza de madera que por detrás se conserva enteramente lisa y uniforme, sus conjuntos familiares que además de escultóricos son efectivamente pintados y dibujados encima, la opción de las referencias se muestran muy prometedoras. ¿Por qué no? Podríamos pensar en esas popularísimas muñecas rusas de madera, que se meten unas en otras. O en las rígidas momias familiares de Marisol, con su patética tiesura y sus ropajes de tiendas por departamento. O en toda la dorada polvareda del pasado, desde los relieves egipcios y mesopotámicos hasta la talla de la América pre-colombina. Estaríamos por así decirlo cerca de Gaudi Esté, pero no la agotaríamos. Ella es efectivamente otro invento, otro lenguaje. Su realidad es definitivamente más cercana, es asunto que nos rodea, que adquiere valor de testimonio. (Roberto Guevara)

Carlos David tiene 5 años, unos pelos largos, largos que casi ocultan su cara y una "vocecita" que hace imposible el que no le escuchen. Sus manos manipulan unos trozos de madera con los que intenta realizar un control remoto…sólo que no encuentra la pega. no sabe si puede utilizar la prensa y su mamá, que no acaba de prestarle atención, hablando y hablando de esas maderas pintadas, que, él a veces encuentra feas. Intentamos explicarle: se trata de una entrevista, un asunto muy serio e importante que los niñitos no deben interrumpir. Trataremos de ser breves, además.

Prosigamos: La artista es Gaudi Esté, una señora con figura de adolescente, que hace unos años egresó de la escuela de Artes Plásticas "Cristóbal Rojas" en la especialidad de arte puro. A "pesar de"... estudió un poco de cerámica y un poco de escultura con el profesor Juan Jaén. Después ha venido el trabajo, tratando de conciliarlo con su rol de esposa y madre.

Digo que estudié cerámica y escultura a pesar de los impedimentos y las trabas que el pénsum de la escuela coloca a los mismos estudiantes Cuando ingresé a la escuela de artes plásticas Cristóbal Rojas tenía la in¬tención de estudiar pintura y escultura. Pero no se podía. En ese momento y de ello no hace mucho me explicaron que debía escoger entre una cosa y la otra. Como yo, otros estudiantes hicieron este mismo planteamiento, pero nadie los tomó en cuenta.

Tú sabes que aquí no se acostumbra a escuchar a los alumnos. Nuestra opinión no contaba y tuvimos que acogernos a las reglas. Seguía pensando, sin embargo, que tenía que aprender escultura y tiempo después logré asistir como oyente al taller de escultura que dirigía el profesor Juan Jaén. Lo mismo hice con la cerámica. Pero me sigue pareciendo un absurdo, que si uno quiere estudiar una cosa que se llama arte puro, no pueda escoger las materias que le interesan. No puedo entender que la misma escuela le ponga limitaciones al estudiante.

Estudias pintura y un poco de escultura. ¿Hay una decisión por alguna de esas dos áreas?'Crees que puedes trabajar igualmente en las dos áreas?
A mí siempre me ha gustado el trabajo de la madera. Es algo que me atrae enormemente y a la vez un trabajo que comparto con el resto de la familia. Mientras estudiaba en la escuela de arte realizaba al mismo tiempo trabajos en madera, un poco como un apoyo económico. Hacia artesanías y algo de carpintería para los amigos: bibliotecas, muebles de cocina, muebles de estar. Esto fue para mí una buena práctica, y que me permitió dominar los materiales y los instrumentos de trabajo. Una vez que terminé mis estudios, no pude empezar a trabajar la pintura y la escultura como hubiera querido. Fue la época en que nació el tercer niño y por supuesto el tiempo libre de que disponía lo dedicaba a su atención. Seguía trabajando en lo de antes, realizaba algunas esculturas, pero no como hubiera querido. Hasta hace dos años, más o menos, que decidí que era el tiempo de ocuparme completamente de mi trabajo artístico. En cuanto al área de pintura o al área de escultura todavía no puedo decidir; voy a ocuparme sólo de esto. Me gustan las dos cosas y ambas tienen que ver entre sí; son producto de la misma motivación.

-Nuestra sociedad, Gaudi, responde a estereotipos. La escultura por lo tanto es un oficio rotulado con la etiqueta “masculino”; Más aún la carpintería. Las mujeres “de eso no sabemos”. ¿Y tú sí?
-Como tú misma lo estás diciendo la sociedad no forma estereotipos. Eso forma parte de la educación en que uno esté realizado. A uno lo han hecho, lo han fabricado en la educación de la familia, de su casa. A uno le han dicho que ciertos y determinados trabajos no pueden ser realizados por mujeres, porque no son femeninos. Los trabajos rudos, los trabajos de elaboración, bruscos son de los hombres. Eso es negativo. Por ejemplo, en mi casa se practica otra cosa: acostumbramos realizar las cosas conjuntamente y hay una serie de trabajos que lo pueden hacer lo mismo el muchacho que tiene 15 años y la niña que tiene 12 años. No existe ninguna diferencia. En cuanto a la pregunta, debo responderte que me siento capaz de realizar cualquier trabajo que requiera un "poco de esfuerzo". Además, existen algunos instrumentos que facilitan el trabajo, como el torno, la sierra, las prensas...

EL HOMBRE ...LA GENTE
El patio de la casa, un pequeño pedazo de terreno re¬cubierto de ladrillos, ha sido convertido en taller conjunto de la familia Esté: Arnaldo, Gaudi. Juan David, Adriana y Carlos David (los tres últimos forman la prole) y otros dos integrantes que no pueden ser excluidas: Pepeca y Manchas, dos juguetonas perritas que "bautizan" de vez en cuando las esculturas de la dueña de casa. En este "lugar de trabajo" se realizan esculturas, muebles para la casa, juguetes.. y alguna que otra vez una parrilla para los amigos. Como ven, totalmente productivo.
Pero acerquémonos hasta esas figuras, muy derechitas, con caritas angustiadas que se asoman en la madera, sin terminar de salir. Es la "Gente" de Gaudi Esté.

-"Gente" puede significar muchas cosas...
Yo la llamo "Gente", Pero igual puede llamarse "el hombre"... porque es el mundo del hombre lo que quiero expresar. Yo pienso que el hombre es un ser oprimido por la sociedad, por el sistema, por la familia. Todo niño nace y el niño se tiene que convertir en adulto y el adulto tiene que cumplir con una serie de normas que le pide la convivencia con la sociedad. Se convierte en "gente". , en seres sin rostro que cumplen pasivamente sus papeles. Tiene que ver con uno, con todos, conmigo. Yo tuve una educación, en mi familia, muy oprimida. Pero no pienso que pasó solamente con mi persona. Pasó con mil otros hermanos. Igualmente oprimida era a lo mejor la familia vecina o la de más allá.

Es el diálogo que quieren hacer sus figuras, es la palabra que no acaban de decir y que expresan las miradas que se transforman en mudas interrogantes, los gestos inconclusos que hacen los cuerpos rígidos. Figuras en madera que nos hablan de soledades, de falta de comunicaciones... de silencios... Pero que a la vez nos revelan un gran sentimiento de ternura. Es el mismo tema que se repite en sus pinturas, acentuándose tal vez, en ellas la soledad "acompañada" del hombre de hoy.

-¿Evolución? Esto es simplemente un trabajo elaborado. He llegado a esta etapa de mi obra, con el trabajo mismo. Estas figuras de ahora, que encuentras diferentes a las anteriores, son producto de una experiencia de trabajo, son producto del aprendizaje, que uno va realizando a medida que domina los materiales que utiliza.

- Concluyamos (Carlos David nos advierte que la entrevista está muy larga). ¿Cómo te las arreglas para cumplir con tus diversos roles?
-Toreando todas las situaciones que me presentan. En la casa tengo ayuda, pero uno siempre tiene que estar pendiente de las cosas. Cumplo con mis “tareas” femeninas, pero a la vez trato de que no interfieran en mi trabajo, que para mí es fundamental.

En medio de todo, caso nos olvidamos de decir que Gaudi Esté expone sus pinturas y esculturas en la galería Minotauro a partir del próximo viernes 23 de Abril.

   
 
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