Extracto del libro: Escultura en Venezuela: 1960-2002
Juan Carlos Palenzuela

Gaudi Esté siempre ha trabajado la madera con caracter figurativo y alegórico, incorporando la acción del color, la línea del dibujo y una intención de crítica social. Sus modelos eran redondos, robustos, irónicos, bien vestidos, con sentido de la unidad familiar, ensimismados, introspectivos, observadores y con tendencia a lo uniforme (otra manera de manifestar su critica). De Ios grupos humanos tal como se apreció en sus individuales de 1982 y 1983, pasó a estudiar el individuo y su relación y metamorfosis hombre animal y hombre silla. Su modelo será alto plano, vestido y antropomórfico, pues tendrá rasgos de ave o mamífero. Un cuerpo de animal puede tener cara humana o senos femeninos. Igualmente una persona puede tener cabeza de perro, y éste, la de un gallo. La intimidad de ese nexo refiere una condición humana, un espíritu, una solidaridad y un asombro común ante el mismo universo. En un momento dado, el hombre perdió sus trajes y su naturaleza se hizo mas sensual, mas anímica. Perro aullando (I985), muestra la tensión del animal de cuello alto y cabeza erguida. Su piel es pulida, su rostro es humano.Todo el conflicto de la existencia está condensado en esa obra. En su serie de sillas estas carecen de valor funcional y en algún lugar tienen rastros de la figura humana. El espalda de una de ellas puede ser el cuerpo de un perro, mientras que su SiIla Africana ( I988), es un tributo a la escultura negra y a la síntesis y esbeltez del ser ancestral. Gaudi Este expuso en 1991 en el MACCSI, un conjunto selecto de su obra.A continuación se dedicó a su serie Sediciosos (algunos como crítica a la felonía militar, Enchávez, 1992, un perro con muchÍsimos clavos y un enorme cincel casi metido en su culo), donde el perro tiene clavados cientos de clavos de distintos tamaños, semideformes y oxidados, o cuya cabeza es de caimán y en vez de ojos tiene senos.Y, sin embargo, no es una obra surrealista.


   
 
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