GAUDI ESTE NO TRABAJA PARA TENTACION DEL COMERCIO
E. A. Moreno Uribe
En oportunidad de la exposición: Del Pasado al Presente
Diario El Mundo. Caracas, 29 Agosto 1994

Pare el próximo 4 de septiembre, Como la reapertura de la temporada, se anuncia una selecta muestra en piezas de bronce y madera, con lo cual esta artista inicia una nueva etapa de su ciclo creativo.

Los ruidos del taller momentaneamente se han apagado. Es para Gaud Esté un instante de tranquilidad aparente, un tiempo que se hace comunicación con su entrevistadora, quien más allá de su papel se declara absoluta admiradora de su obra. Ella, la escultora gusta hablar de su espacio de artista y de su espacio de mujer, dos aspectos que se hacen y crecen juntos. Maduran juntos. Ella es artista de riesgos, de búsquedas. Su trabajo lo demuestra.

Uno vive etapas distintas en su proceso de trabajo. Las dificultades se van superando con el aprendizaje, con el esfuerzo diario que supone la realización de la obra. Es posible que en un determinado momento la producción del artista coincide con el gusto del mercado, con el gusto del coleccionista y eso no es malo. Pero si uno siente que su obra exige ir más alla, entonces uno debe estar atento al cambio y al riesgo.

Es una respuesta de Esté a las observaciones que, en su taller, dirigimos a la obra que mostrará en la Galería Freites a partir del 4 de septiembre. No, no es una obra fácil. Su trabajo ha experimentado transformaciones, profundizando (como dice Katherine Chacón) en sus contenidos temáticos, simbólicos y emblemáticos. Y sobre todo en el acabado técnico de sus esculturas. Se refiere a ello y afirma: "No es un trabajo que estoy haciendo para la tentación del mercado, no me interesa la producción en función de clisés establecidos. Yo trabajo para mi".

Afirmación contradictoria, afirmamos, porque desde el momento en que un artista saca su producción del taller también está trabajando para el espectador y para el mercado.

No hay contradicción, responde Esté. El artista siempre esta interesado en la confrontación. Puede haber buena o mala acogida del espectador o del mercado, pero es un acto de comunicación necesario. Lo mismo que Ios salones porque es allí donde podemos confrontar con otros artistas. Este interés no quiere decir que uno está buscando pistas para Ilevar la obra por el canal de las preferencias predominantes. En mi caso, eso no está en juego ni determina el camino de mis posibilidades de investigación. A ml me interesa mi trabajo sin clasificación alguna. Si es más o menos difícil de circular es un precio que estoy dispuesta a pagar.

La muestra "Del pasado al presente" nos Ileva de las series en bronce que incluyen al perro Maximiliano al trabajo de los sediciosos, realizados con madera y metal, hasta concluir en la produccibn de 1994.

Es esta obra reciente la expresión de un proceso creativo.que se inicia con la madera trabajada en rolas hasta Ilegar al armado de bloques de madera a partir de tablones prensados. En su camino, paso a paso, las piezas que realiza Ia escultora se desnudan librándose de subterfugios decorativos. Es un afán de investigación, declara Khaterin Chacón, la artista explota como recurso expresivo la calidad bruta del material, la potencia estructural de las formas y la violencia casi gestual del proceso de la talla. Superficies gruesamente desbastadas, rasgos inacabados", texturas ásperas, brutas, evidencia de los cortes y empates de la madera, contribuyen a conformar imágenes tensas, casi dramáticas, en las que la angustia y el humor se hallan enlazados.

La madera para mí es un medio. No quiero lucir la madera, sino utilizarla para lo que quiero expresar. No he encontrado otro material que me permita la libertad de la madera.

Materia y artista han encontrado un perfecto entendimiento. La escultora le ofrece sus manos para librar las formas que contiene y la madera se convierte en el medio que le permite "gritar". ¿Dificultades femeninas para enfrentar un oficio considerado masculino? Afirma Gaudi Esté: “Cualquier trabajo que las mujeres realicemos siempre constituirá una segunda jornada. Escogí ser escultora y enfrento las dificultades del taller con la seguridad de estar enfrentando un oficio que no tiene sexo. No es difícil ser escultora, la sociedad te lo hace difícil por los prejuicios que se anteponen al rol que se supone tienen los hombres y las mujeres. Para la sociedad una mujer artista que desea ser escultora y que además trabaja la madera como cualquier carpintero, entonces es casi una curiosidad. ¡Mira, ella es mujer y trabaja con una sierra! Automáticamente nos clasifican. Como hacen los europeos cuando ubican a los latinoamericanos dentro de un determinado, estereotipo.

Tu también recurres a estereotipos cuando tallas a los animales. Cuando trasladas a los animales actitudes que reconocemos humanas en sus virtudes o en sus defectos.

Como he explicado muchas veces utilizar animales pare mí es un pretexto. Yo los humanizo. Construyo con ellos una especie de retrato. El perro representa la sumisión, es un animal muy dócil para domesticarlo. El caballo igualmente representa fidelidad y al mismo tiempo le otorga sobrevivencia al hombre . Ellos están allí hechos de madera y uno puede reconocerse o no en la imagen que proyectan.

Gaudi Esté, más humorista que feminista, según se advierte a sí misma. Tenaz y luchadora. Por sobre todas las cosas artista. Para ella es la posibilidad de gritar lo que no puede o no se atreve verbalmente.

 


   
 
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