GAUDI: LAS FORMAS DEL PODER
Guía de estudio N° 102. Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Imber MACCSI
Caracas, 1991

LA ESCULTURA EN LA OBRA DE GAUDI

LOS INICIOS

La escultura es un arduo trabajo creativo, donde la voluntad, la fuerza, la imaginación, la sensibilidad y el intelecto se funden en obras que plasman el anhelo estético del artista. En Gaudi Esté se cumple a cabalidad. Una de sus virtudes es no dar la espalda a su pasado, por ello nos recuerda que antes de hacer escultura hizo carpintería y artesanía Trabajo que le enseñó a conocer las virtudes y deficiencas de ese material. Fueron estos sus primeros contactos con la madera y la relación que con ella mantiene.

En este proceso, uno de los pasos de mayor relieve fue el tomar conciencia de para qué deseaba usar la madera. No la quiso emplear como un fin para lucir las virtudes del material y del acto creativo, pues de ser así habría utilizado maderas mas finas y no se esmeraría tanto en el acabado de sus esculturas. Esto la distingue de toda una corriente escultórica contemporánea. Creemos que también hay que tener cuidado de relacionar estas propuestas estéticas al arte Pop, pues él huye de la historia buscando lo novedoso y lo desechable, pues está atravesado por esa "concepción de Progreso" propia de la sociedad consumista que ve el desarrollo en una constante innovación y cambio, desligada del pasado, y el arte de Gaudi está fuertemente arraigado en Latinoamérica, en sus contenidos formales, técnicos y al pasado de la humanidad (Egipto, Mesopotamia, Sumer, Africa...).

Estos medios expresivos, usados entre los 70 y principios de los 80, suavizan su denuncia inicial en torno al Poder, y representan simbólicamente las relaciones de dominación interfamiliares, en el mercado de trabajo, en la sociedad civil. Pero las formas en que reviste estas denuncias suavizaban sus contenidos y al usar recursos como bisagras, deformaciones, aguamaniles les da un toque humorístico a sus conjuntos hechos en torno, pues todavía no usaba la técnica del ensamblaje.

Esta suavización del contenido simbólico en sus piezas recientes no se mantiene, pues son formas fuertes, pero el aspecto lúdicro sí, en tanto que son integración de elementos dispersos, y que el acabado dado de la madera no oculta la técnica del ensamblaje. Esto agrega a estas obras una ambiguedad simbólica, que las hace más impactantes al comunicar sus contenidos estáticos y simbólicos al espectador de manera más directa.

Gaudi actualmente desea que la forma comunique sus contenidos de manera directa, sin elementos que dificulten la percepción simbólica. Por esto busca la madera como un medio de transmisión de unas imágenes, desea que las formas y los contenidos simbólicos resalten en sus proposiciones estéticas, e interactuen con e! público. Este aspecto de Gaudi lo resaltó Juan Calzadilla al señalar que el arte de Gaudi es una especie de espejo, donde el espectador se encuentra al principio y final de la obra, pues sus temas son los paradigmas sociales: Las masas trabajadoras, la familia, la pareja, etc. "El tema de esta artista plástico es el otro público que esta al fin y dentro de la obra, el recipentario y observador" (El Nacional, 18/4/82).

El público es así objetivado, pues es reflejado en la obra, esto nos explica la búsqueda de Gaudi como artista. Ella toma una posición ante la realidad social y la microfísica del Poder, e intenta lograr una respuesta del espectador ante los contenidos de su obra. Por ello son proposiciones estéticas fuertes que no ocultan su verdad en las bellas formas, en el vanguardismo o en el arte idea. Ellas hablan por sí, de manera inmediata y ruda nos comunican lo que somos, pues es un arte que desea rendir cuenta de su momento histórico visual y emotivamente.

LA FORMACION

La preparación artistíca de Gaudi se refleja en cada una de sus obras, y se nota también su formación como dibujante y pintora. AI usar estos recursos en sus esculturas, crea un equilibrio en el color que no opaca la madera, ni lucha con ella; también sus gruesas y certeras Iíneas son utilizadas para delinear los rasgos de sus personajes, exteriorizando una imagen interior que hace de la escultura una pieza más compacta en términos formales, resaltando las estructuras perceptuales en su máxima expresión.

INFLUENCIAS DEL ARTE DE GAUDI

Hasta finales de los 70 y comienzos de los 80 en la obra de Gaudi se nota la huella del arte africano, la talla colonial, el uso de policromías, y, si comenzamos a remontarnos al pasado, encontraremos claras referencias al arte egipcio, mesopotámico, sumerio y precolombino. Esto se enfatiza en las obras de mediados de los 80, donde comienza a enfrentarse a los rostros del Poder, piezas donde mezcla las formas de perros, aves, gatos con las de seres humanos. En estos híbridos hay una influencia del arte egipcio, que hace referencia a las representaciones de los faraones y de las Esfinges. En las esculturas de los faraones se mezclaba lo humano con los símbolos animales que representaban a los dioses y que se fundían en la corporeidad de la imagen del faraón o en sus atuendos. En las Esfinges encontramos una figura animal, similar a la del león, que se asocia al culto solar y a la vigilancia. Esta forma corporal se mezcla con los atuendos y rostros humanos de una deidad o faraón. Las formas antropomórficas de Gaudi también ocultan algo en sus gestos, texturas: la hueIla de la lógica de la dominación.También tanto en el arte egipcio como mesopotámico y asirio encontramos expresado el uso que hace Gaudi de las manos, y otros gestos utilizados como símbolos de Poder y del antropomorfismo.

Sus sillas humanizadas, al igual que muchas de las figuras de los grupos de Gente de 1982 y de sus últimas sillas(1990), como Silla Africana II, tienen una clara referencia al tallado de las deidades africanas, donde el Poder mágico de la divinidad se expresa al resaltar la verticalidad de la pieza junto a una síntesis excesiva de las formas, donde se mezclan esquemas animales que expresan los poderes de la deidad y su historia mítica junto a rasgos de la figura humana. Esta influencia también se expresa en el oscurecimiento que provoca en alguna de sus piezas y en la técnica del ensamblaje, pués algunas tallas de deidades africanas por su tallado y tosco acabado pareciesen creadas integrando segmentos de madera.

LO ARCAICO Y LAS SILLAS

Los antropomorfismos de sus sillas tienen cierta relación con los bancos shamánicos de nuestras culturas selváticasy africanas. Ellos son algo más que utilitarios, y se entretejen en ellos significaciones asociadas a una simbología de Poder, diferente a la de los tronos, porque en las sociedades tradicionales selváticas es difícil encontrar la existencia del Poder coactivo; pero si se presenta un Poder relacionado al respeto generado por la palabra mediadora y sabia. En la estructura lógica de estas sociedades, la realidad es dominada por una causalidad fuera de la realidad fáctica, a través de la cual se relaciona y comprende el universo que lo rodea; de esta forma el cosmos y los ciclos biológicos estan arropados por el lenguaje del mito.

Estos bancos poseen una función predominantemente shamánica en su contexto y representan algún animal; ellos dentro de estas culturas poseen una historia sagrada, relacionada a los mitos de origen y a la cosmogonía. En estos horizontes culturales
los dioses creadores y los héroes culturales se retiraron de su creación y se encuentran en otro plano cósmico o dimensión sobrenatural, pero dejaron en la tierra una serie de animales mediadores, cuyas formas, en muchas ocasiones, son imitadas en bancos shamánicos que así están relacionados a su cosmogonía.

De esta forma, cuando se invoca a los ancentros o se realiza un vuelo shamático para rescatar el alma de un enfermo y restablecer su salud, el tiempo de los orígenes se reactualiza. Por esta razón algunos de estos bancos Ilevan pintados su cosmovisión, o la forma como organizan el cosmos en diversos planos. Así, el banco sobre el cual se sienta el shamán es un puente a este plano sobrenatural y forma parte del atuendo del hombre extático de estas culturas, el cual se completa con plumas, diseños corporales, el horcón central, que es un centro cósmico.

Aun así no agotamos las influencias que se sintetizan en la obra de Gaudi, quien muestra la originalidad e impacto de su lenguaje, al usar formas míticas integrantes de la cultura universal. Crea así un arte latinoamericano que refleja nuestra especificidad cultural en un marco que atañe a toda la humanidad, que hunde sus raíces estéticas en las aritiguas civilizaciones, en las sociedades arcaicas, en la colonia, y se abraza con la contemporaneidad.

Gaudi, al usar estos contenidos simbólicos y ubicarlos en un nuevo contexto espacial y temporal que refleja nuestro ser de manera individual y genérica, nos habla de nuestra no libertad, de cómo hemos creado un mundo gobernado por una lógica del Poder en lugar de una lógica de convivencia, y además lleva esta crítica a un plano individual, social y global.

En cada nueva exposición este desarrollo estético demuestra su autenticidad, y día a día se hace más personal. Una evidencia de ello es su Gallo Perro que mezcla en sus formas, al perro, al gallo y el humano, creando un conjunto atemporal que nos confronta y nos abre las puertas a la fantasía y a la dimensión política. Gaudi nos enfrenta así ante seres antropomórficos que reviven en nosotros el temor de las formas de la antiguedad.
Estas proposiciones estéticas logran un lenguaje universal, y expresan un drama que nos afecta, pués, querámoslo o no, estamos involucrados en la lógica de la dominación. Y Gaudi intenta y espera de nosotros, espectadores, generar una respuesta ante esto.

TECNICA Y ARTE

En la obra de Gaudi Esté hay pocos espacios para la improvisación, pues ella ha ido creando una laboriosa técnica a lo largo de los años. Y cuando observamos el acabado de una pieza como Gallo Perro (1989 1990) o Concertación (1990), es difíciI imaginar la gran cantidad de etapas porque tiene que pasar para convertirse en una obra de arte.

LA CREACION

Cuando Gaudl se inlcla en un tema, parte de cuidadosas observaciones de Ia realidad que Iuego plasmará en su obra escultórica, usa en algunas ocasiones la fotografía, el dibujo, el boceto o el modelado en barro para así ir perfilando la idea que generará la obra. En el caso de su trabajo con las formas perrunas, esta familiarlzación no tuvo que ser tan ardua, pués ha sido durante años una amante de los perros, y ha tenido una larga relación con ellos, lo que le permitió conocer sus gestos, formas y conductas. Esto no ocurre con Ios gallos; por ello tuvo que involucrarse con el mundo de las galleras y reallzar series fotográficas sobre la anatomía de los gallos y sus diversas razas; de ahí por elemplo su obra Gallo-Chamo que hace referenda a una raza argentina de gallos de pelea.

Tras haberse familiarizado con el tema que desea realizar, Gaudi pasa al dibujo y al modelado en arcilla de la pieza que creará en madera. Pero si comparamos estos barros y dibujos con la escultura finalizada, nos daremos cuenta de que ella modifica la pieza, pues ella es una guía y estos cambios Ios determina la dinámica de su trabajo creativo; dándole en algunas ocasiones más carácter a la obra final añadiendo tensiones musculares o torsiones que dan dinamismo y vida a la obra.

LA MADERA

La escogencla de las maderas para Gaudl no es un problema, pues las conoce bien y sabe cómo adecuar su ldea a ese medio. En algunas ocasiones los bocetos, en lugar de hacerlos en arcillla, los realiza en dibujo, pues este medio le sirve de guía en el corte de los segmentos del ensamblaje que integraran la obra. Estos segmentos los corta con la sierra de clnta o, cuando la forma original de la madera es muy basta, usa la motosierra.

LO LUDICRO

En este punto descubrlmos el carácter lúdicro de esta creación, pués las piezas son cortadas en muchos segmentos, que dan la idea de un rompecabezas, y al verlas desarticuladas es impo¬sible imaginar la forma global de la obra, lncluso, en algunas ocasiones, Gaudi tlene que recurrir a Ios dibujos o Ios modelos en arcilla para poder integrar correctamente este laberinto de pie¬zas que es el estado caótlco del cual nacerá una forma tosca. Antes de pegar deflnitivamente las secclones del ensamblaje, las une a través de prensas, y comienza a realizar Ios clavos de madera que insertará en el interior de la obra para darle la solidez requerida. A través de este sistema la obra se convierte en una especie de partes que encajan unas con otras por entrantes y salientes. tal como algunos juegos infantiles. De esto nace una “forma bruta” o “rola" que todavía no tiene la idea definitiva; por ello la bocetea en su superficle a inlcla el arduo trabajo de desbastar la madera, y, de acuerdo al efecto que desea dar a cada parte de la pieza, usa las gubias y las fresas hidráulicas. De esta manera comlenza a qultar las capas de piel de la madera, de la cual nacerá una obra Ilena de vltalidad, gracias al acto creativo, carne que hará palpitar de vida el esqueleto de madera.

MISTERIO Y ARTE

Esta técnica de Gaudi da un clima de misterio a sus obras, pues visualmente dan la imagen de unión y fragmentación de identidad y disolución, pero también nos Ilevan a su carácter lúdicro, esto último hizo que se le comparara erróneamente con el Naif y el Pop en sus primeras obras, las cuales fueron el preámbulo de su futura técnica del ensamblaje, ya que eran conjuntos en Ios cuales se mantenía la esencia del ensamble: unidad, fragmentación; conjuntos disgregados...

Es fácil visualmente integrar estas esculturas, entre las que se cuentan sus Gentes (1982) o Graduados a las muñequitas rusas, que son piezas dentro de piezas; o a conjunto de boliches. Todas estas asociaciones refuerzan el carácter lúdicro, espontáneo y edénico a esta parte de su obra. Aspectos que son enfatizados por el uso de la policromía en la madera, propio de la talla popular colonial.

Gaudi estima el material natural con que trabaja, pues a través de él vivifica la forma, efecto difícil de encontrar con otros materiales. Para ella la madera es un pedazo de vida y por tanto está relacionada al cosmos, pues incluso el éxito y la durabilidad de una escultura dependen del momento en que la madera fue cortada.

LOS ROSTROS DEL PODER

El Poder es coacción, imposición, arbitrariedad, manipulación, negación... Y la obra de Gaudi desde los años 70 desnuda sus rostros ocultos tras el antifaz y doblez, de ahí la rudeza y fuerza de su obra. En sus esculturas no encontraremos representadas las máscaras del Poder bellas, dulzonas y halagadoras. A través de este disfraz vital el Poder coactivo oculta su verdadera naturaleza, que desorienta, engaña, atrapa, seduce y emponzoña el Ser destruyendo su libertad; pero, a su vez, hay una dialéctica de perversión o deformación de quien ejerce este dominio y a ese nivel se dirigen las formas creadas por Gaudi. De ahí lo rotundo de esta figuración, que Ilega a expresar una negación vital al representar la desnudez del Poder sin hacer concesiones con las bellas formas.

En la obra Silla con perro (1985 1986), al despojar al objeto de toda funcionalidad, mezclarlo o fundirlo con la forma femenina, al convertir el respaldar de la silla en dos senos, la base en vagina y las patas en sensuales caderas y piernas, Gaudi nos confronta a una imagen simbólica de la mujer objeto, expresión de un Ser pervertido por el patriarcalismo mercantilista. Esta imagen expresada en el perro antropomorfizado que reposa sobre la silla, en su dominio convierte su humanidad en una monstruosidad; Gaudi transforma así el samán en huella candente del Poder y en una negación de la condición humana y de su empatía natural.

La obra Seducción o perro con tetas (1985) es un ejemplo de esto. El brutal rostro del Poder sexual transformado en madera de caoba nos manifiesta a través de sus contornos y texturas la negación del amor. Es ésta una obra de forma pervertida, Io cual se manifiesta en el Ser antropomorfizado que representa: fusión de animal y humano. Su centro visual son los senos desgarrados, signo evidente de la deformación del Ser. El rostro con su tensión y rasgos expresa la angustia que arrastra la conversión del amor en Poder de seducción.

La Concertación obra realizada en 1990, es una imagen cínica del dominio político. Este conjunto escultórico está conformado por dos piezas, una silla felina y un gato. Las formas responden a la semejanza de la política y de los políticos a la naturaleza del gato, cuando su hacer es deformado. Los políticos en la perversión de su función, es decir, el bien común, se convierten en seres halagadores, escurridizos y huidizos, caracterizados por un actuar noctámbulo por su espíritu de doblez y secta negando con su comportamiento felino el espíritu de la democracia. Esta negación se expresa en la segunda pieza del conjunto, el gato que impide que la silla felina ejerza su función de mecedora, de igual forma como los políticos impiden la concreción del bien común con el ejercicio del Poder coactivo. Metáfora y denuncia del espíritu gatuno de los políticos pervertidos en su esencia, lo cual impide la tan nombrada concertación, y por tanto es una negación a la participación democrática.

Estas esculturas muestran en toda su desnudez los rostros de la lógica de la dominación, la cual niega en su actuar las potencialidades creativas de la humanidad. Cada escultura de Gaudi expresa plásticamente con su lenguaje muy personal y Ileno de connotaciones simbólicas las deformaciones que el Poder coactivo ejerce en el Ser. Estas formas a su vez nos plantean la necesidad de escapar de sus garras, pero la terrible paradoja que muestra la historia de la humanidad en esta huida escatológica es que siempre al intentar destruir el Poder coactivo creamos uno nuevo...

Pero el reino de la libertad y la voluntad creadora necesitan para existir liberarse del Poder, por ello los momentos de renovación de la humanidad han sido pocos, pues en escasas ocasiones ha podido escapar de este Leviatán. Por eso, en la historia de la humanidad la vida del creador tiene semejanzas con la imagen arquetipal de Sísifo en el infierno y su interminable castigo debido a su orgullo, que consistía en cargar con una piedra siempre a punto de caer.

El Poder aliena la libertad en todos los estratos de la existencia humana, pues él es viva expresión de la impiedad y la arbitrariedad. Al mostrarnos Gaudi estas esculturas nos conmueven, ya que ellas por la alquimia de la creación han convertido la madera en huella de la lógica de la dominación y de sus negaciones, ante esto sólo nos queda preguntarnos:

¿Que hacer ante el Poder coactivo? ¿Cómo actuar ante él? ¿Puede Ilegar a ser la creación un preámbulo a su negación? Las respuestas a estas dudas sólo nos las podrá decir el tiempo; por los momentos las esculturas de Gaudi son cristalizaciones en el espacio y el tiempo de los rostros y formas del Poder.


   
 
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